Don Quijote y su locura

 

Una de las razones por las Cervantes, recurre a la locura de don Quijote puede ser para garantizarle a su héroe la más absoluta forma de libertad

Don Quijote, es un loco que actúa de buena fe, que quiere hacer el mundo más justo, que lucha por el bien y el amor. Y, a su vez, en realidad estamos ante un loco peligroso, un desequilibrado que agrede, causa heridas a veces casi la muerte, libera a peligrosos delincuentes y que se permite la licencia de hacer el mundo como a él le gustaría que fuese, ya sea por huir de la decadencia económica en la que vive o de su propia frustración. Es precisamente esa capacidad de crear el mundo a la medida de sus deseos lo que provoca tanta admiración por este personaje y hoy en día, un “quijote” sería alguien que quiere cambiar el mundo, idealista y, a fin de cuentas, bondadoso, en un mundo egoísta, duro y a menudo cruel.

 

Joaquin Czikk

VALORACIÓN PSIQUIÁTRICA DE DON QUIJOTE. Por JOAQUÍN SAMA

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Para muchos es un idealista, un ser dolido por el tedio, un excéntrico fuera de lo común, que actuaría como un loco para escapar de la aburrida y monótona vida que le ofrecía la pequeña población manchega donde nació; para otros, don Quijote sería un transgresor social, un luchador por las libertades y la justicia, políticamente incorrecto, que al final de sus días llega a sentir con pesimismo la derrota de los ideales. Todos tenemos dentro de nosotros algo de Quijotes y no por ello estamos alienados.

JOAQUÍN SAMA, Psiquiatra

La locura de Don Quijote Vs Hamlet

Don Quijote y Hamlet tienen muchos puntos de contacto. Están entre las más famosas obras de la literatura universal. Las dos salieron a la luz casi al mismo tiempo, Don Quijote en el año 1605 y Hamlet entre 1603 y 1605.1 Ambas obras hicieron famosos a sus autores. Don Quijote, aunque es una novela, tiene en sí mucho del dramatismo de la pieza teatral. Las batallas de don Quijote son muy dinámicas, los personajes hablan mucho y así son principalmente estos –y no el narrador– los que mueven la acción. Asimismo, Hamlet, siendo una pieza de teatro, esconde en sí muchos momentos estáticos, análisis psicológicos de personajes, lo que se buscaría más bien en una novela. Así, una de las funciones de la Sombra del Rey Hamlet se podría marcar como la del narrador, que es propia de la novela. Tanto Cervantes como Shakespeare prestan mucha atención a la locura; y es el objetivo de estas páginas analizar cómo la tratan los autores en sus obras.

PETRA PLUTNAROVÁ

Quijote Vs Hamlet

 

 

 

 

 

 

                                                      Fernando Vicente